Pisa tiene algo que pocas ciudades pueden decir: su aeropuerto internacional está a solo dos kilómetros del centro. El Aeropuerto Galileo Galilei es la principal entrada a la Toscana, y desde ahí, el PisaMover te deja en Pisa Centrale en cinco minutos. Si vienes desde Florencia en tren, en menos de hora y media ya estás caminando por el casco histórico. Una ciudad compacta, eminentemente peatonal, donde lo grande de verdad ocupa apenas unos metros cuadrados de piedra blanca y mármol.
Qué ver en Pisa
La Piazza dei Miracoli es el epicentro inevitable. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, reúne en un mismo espacio la Torre Inclinada, la Catedral y el Baptisterio. La torre empezó a inclinarse desde su primera piedra, en 1173, tardó ciento setenta y siete años en construirse y alcanza los cincuenta y cinco metros de altura. Mucho más que una foto para el carrete.
Puerta de San Raniero
Fundida por Bonanno Pisano hacia 1180, esta puerta de bronce de la Catedral de Pisa es la única de las tres originales que sobrevivió al incendio de 1595. Se abre justo frente a la Torre Inclinada, de modo que cualquier visita a la plaza pasa, inevitablemente, por delante de ella.
Museo de la Obra de la Catedral
Instalado en el antiguo convento canonical del siglo XII, en el lado sur de la Torre Inclinada, conserva esculturas medievales originales, puertas de bronce, relicarios y piezas del conjunto catedralicio pisano. Entre sus fondos destaca el grifo de bronce de Palermo, del siglo XI. Un complemento imprescindible a la visita de la plaza.
Palacio de la Caravana
El más llamativo de los palacios que rodean la Piazza dei Cavalieri. Giorgio Vasari lo transformó para la Orden de los Caballeros de San Esteban, y hoy su fachada de esgrafiados con escudos Médici sigue siendo una de las más reconocibles de la ciudad. Actualmente alberga la prestigiosa Scuola Normale Superiore di Pisa.
Palacio del Reloj
También obra de Vasari, une dos torres medievales en la Piazza dei Cavalieri. Una de ellas es la Torre de los Ahorcados, vinculada a la leyenda del Conde Ugolino que Dante recogió en la Divina Comedia. Hoy funciona como biblioteca de la Scuola Normale Superiore, pero su historia pesa más que sus libros.
Arsenales Mediceos
En el Lungarno pisano, estos históricos arsenales mediceos albergan el Museo de las Naves Antiguas: siete embarcaciones romanas y más de 8.000 hallazgos arqueológicos extraídos del antiguo puerto. Uno de los museos más sugestivos de toda la Toscana, y todavía bastante desconocido para el turismo masivo.
Palacio Azul
Su fachada azul a orillas del Arno no pasa desapercibida. Este palacio renacentista del siglo XVI es hoy sede del Museo de Arte y Cultura de Pisa, con colección permanente gratuita y exposiciones temporales internacionales. Una parada que combina bien con el paseo fluvial por el Lungarno.
Iglesia de Santa Catalina de Alejandría
Mencionada desde 1211, tiene una de las fachadas en mármol blanco y gris más elegantes de la ciudad, con rosón central, asomada a la Piazza Martiri della Libertà. En su interior reposa la tumba del arzobispo Saltarelli, obra de Andrea Pisano. Menos concurrida que los monumentos de la plaza principal, pero igual de interesante.
Basílica de San Pedro a Grado
A las afueras de Pisa, en San Piero a Grado, esta basílica románica de los siglos X-XII marca, según la tradición, el lugar donde desembarcó San Pedro. Conserva frescos de Deodato Orlandi y bacini cerámicos islámicos incrustados en la fachada. Vale mucho la excursión hasta allí.
Audioguía de Pisa con Guipock
Recorrer la Piazza dei Miracoli con una guía en papel o detrás de un grupo con sombrilla levantada no es para todo el mundo. La audioguía de Pisa de Guipock funciona de otra manera: llevas la app en el móvil, caminas a tu ritmo y, cuando llegas a cada punto de interés, recibes un aviso para abrir la audioguía. Sin prisas, sin horarios, sin depender de nadie.
El audio generado de alta calidad está disponible en varios idiomas y acentos por país —español de España, español de Argentina o de México, inglés británico o americano, alemán, francés y más—, así que cada miembro del grupo puede escuchar en el suyo. Lo curioso: no hace falta que todos paguen por separado. Con el código familiar, un solo pago cubre a toda la familia, y cada uno accede desde su propio móvil en su idioma preferido.
¿Viajas con niños? El modo niños adapta el contenido al lenguaje infantil, con anécdotas pensadas para ellos y una duración más corta. Ya no hay que elegir entre que los adultos disfruten la visita o que los pequeños se aburran.
El mapa guiado por GPS te orienta en tiempo real, especialmente útil cuando sales de la Piazza dei Miracoli y te metes por el entramado medieval hacia Borgo Stretto o la Piazza delle Vettovaglie, donde los callejones se parecen bastante entre sí. Y si el Wi-Fi de tu operadora en Italia falla —cosa habitual en determinadas zonas—, no hay problema: la descarga offline te permite bajarlo todo antes de salir del hotel y la app funciona perfectamente sin datos móviles.
En definitiva, la app audioguía Pisa de Guipock está pensada para quien quiere entender lo que ve, no solo fotografiarlo.















































