
Sobre este lugar
George Edmund Street diseñó este edificio en los años 1870, aunque no llegó a verlo terminado. La construcción se alargó más de ocho años, en parte porque los albañiles se declararon en huelga a mitad del proyecto. Al final tuvieron que traer trabajadores de otros países europeos para acabarlo. La reina Victoria lo inauguró en diciembre de 1882, y desde entonces alberga el Tribunal Superior y el Tribunal de Apelación de Inglaterra y Gales.
Lo que más me llama la atención es su tamaño. Estamos hablando de aproximadamente mil habitaciones, 35 corredores largos y 19 salas de tribunal. El Gran Salón Central mide unos 73 metros de largo por 15 de ancho y 24 de alto. Es, literalmente, uno de los tribunales más grandes de Europa.
La piedra de Portland le da ese color grisáceo tan característico, combinada con ladrillo rojo y detalles en granito y mármol. El estilo neogótico victoriano está por todas partes: en las vidrieras, en los arcos, en las gárgolas que asoman desde las cornisas. Parece mentira que algo tan ornamentado sea un edificio funcional donde cada día se toman decisiones judiciales importantes.
Lo más curioso es que se puede visitar. Entre semana, de 9:00 a 16:30, puedes entrar y presenciar vistas reales. Ver a los abogados con sus pelucas tradicionales argumentando casos es toda una experiencia, aunque hay que guardar silencio absoluto y mostrar respeto.
También hay una pequeña exposición sobre trajes judiciales y la historia del edificio. No es muy extensa, pero ayuda a entender mejor lo que estás viendo. La entrada cuesta unas 20 libras.
Descubre todos los secretos de los Royal Courts of Justice con nuestra audioguía completa de Londres. Está muy cerca de Temple Church y de la estación de Temple, así que es fácil combinarlo con otros lugares del centro de Londres. Eso sí, no esperes encontrar multitudes de turistas: sigue siendo uno de esos sitios que mucha gente pasa por alto.
Información adicional
por persona
Audio para niños disponible
Disponible versión especial para los más pequeños con un lenguaje adaptado y divertido (3 min)
¿Prefieres descubrir sobre la marcha?
Compra créditos de foto y haz una foto a cualquier monumento. Nuestra IA lo reconocerá y recibirás la audioguía al instante.
Comparte con tu familia
Comparte tus audioguías con tu familia usando un único código de acceso.
Saber cómo funciona



