Audioguía Plaza de la Luna

Descripción
Llegar hasta aquí tiene su gracia. Desde la calle Doctor Fleming, atraviesas la puerta y caminas por un pasadizo algo estrecho que fue construido atravesando una antigua casa palaciega del siglo XVII, edificada sobre anteriores viviendas judías. Es curioso pensar que estás literalmente caminando por el interior de lo que fue una residencia noble.
Una vez sales del pasadizo, te encuentras en esta placita recogida donde lo primero que llama la atención es la fuente adosada a la pared frontal. Fue diseñada en 1964 por José Rebollo y representa al dios Pan como un niño tocando la flauta. El escultor Rafael García Rueda usó la cara de su propio hijo como modelo, un detalle que le da un toque personal a la obra. Encima hay una cartela barroca de piedra y delante una columna coronada con la Virgen de Luna en hierro.
Lo que más me gusta de este rincón es cómo funciona como bisagra entre dos mundos. Por un lado está la Córdoba moderna de la calle Doctor Fleming, y por el otro, a través de callejuelas estrechas que salen de la plaza por un doble recodo, accedes directamente al corazón del barrio judío con todo su sabor medieval intacto.
La plaza toma su nombre de la cercana Casa de los Luna, ese imponente palacio plateresco de la Plaza de San Andrés que fue construido en 1544 y que arrastra su propia leyenda sobre el espíritu de una niña perdida en los sótanos. Aunque son lugares distintos, comparten esa atmósfera cargada de historia que caracteriza esta zona de la ciudad.
Es un espacio tranquilo, perfecto para hacer una pausa antes de adentrarse en las callejuelas de la Judería. Si buscas más información detallada sobre su historia romana y las transformaciones posteriores, una audioguía puede complementar muy bien la visita, especialmente para entender mejor cómo encaja este lugar en el puzzle urbanístico de la Córdoba histórica.
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