Audioguía Hammam Al Ándalus

Descripción
Lo primero que te dicen es que son los baños árabes más grandes de Europa. Suena a marketing, pero cuando entras lo entiendes. El espacio impresiona, sobre todo esa sala templada con los tragaluces estrellados que dejan pasar la luz natural sobre las bóvedas. Es de esas cosas que funcionan mejor en la realidad que en las fotos.
El ritual es sencillo pero efectivo. Tienes tres salas según la temperatura del agua: fría a 16 grados, templada a 36 y caliente a 40. Te recomiendan empezar por la templada, aunque puedes moverte a tu ritmo durante la hora y media que dura la sesión. El agua de la sala caliente está bien, no es agobiante como otros sitios donde parece que te van a cocer.
Lo que más me gustó fue la sala de reposo. Entre el baño y el posible masaje, te sirven té árabe con hierbas aromáticas. Nada del otro mundo, pero ahí tumbado, con el cuerpo relajado y ese silencio que solo se rompe con el sonido del agua, funciona. Es un respiro en una ciudad que en temporada alta puede agotarte.
Los masajes están bien si decides añadirlos, aunque el precio sube bastante. La arquitectura arabesca del lugar ayuda a crear ambiente sin resultar artificial. Se nota que han cuidado los detalles: desde la música ambiental hasta las columnas y arcos que recrean ese estilo andalusí.
Hay que llevar bañador obligatoriamente y hablar bajito dentro. Los vestuarios están separados pero el resto es mixto. Dan una toalla y tienen todo lo básico: champú, gel, crema hidratante.
Córdoba tiene muchos reclamos turísticos, pero este es de los pocos donde realmente desconectas del bullicio exterior. Si te interesa profundizar en la historia del lugar, tienen una audioguía que explica el contexto histórico de los baños árabes en al-Ándalus. No es imprescindible, pero suma.
Funciona todos los días del año con turnos desde las diez de la mañana hasta medianoche. Mejor reservar con antelación, especialmente en primavera y otoño.
Audioguía Hammam Al Ándalus
por persona
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