Audioguía Cristo de los Faroles

Descripción
La escultura se alza en el centro de esta plazoleta empedrada, rodeada de muros blancos que contrastan de forma brutal con la figura del Cristo crucificado. Juan Navarro León la talló en 1794 en mármol blanco, montando la cruz sobre piedra negra. Los ocho faroles de hierro que le dan nombre popular crean un juego de luces y sombras que cambia según la hora del día.
Lo que más me llamó la atención fue la atmósfera del lugar. La plaza conserva su empedrado original y mantiene esa sobriedad franciscana que viene del antiguo convento de los Capuchinos. No hay ruido, apenas turistas despistados como yo y algún vecino que cruza de camino a casa. Es Córdoba en estado puro.
La historia detrás es curiosa. Un fraile capuchino, Diego José de Cádiz, promovió la obra y consiguió que los marqueses de Ariza la financiaran. En el pedestal grabaron el salmo Miserere y en la cruz una cita bíblica en latín que dice "Y la roca era Cristo". Los faroles originales funcionaban con aceite hasta que en los años veinte los cambiaron por electricidad. Los actuales, más oscuros, son de 1984.
Durante la Semana Santa esto se transforma completamente. Varias hermandades tienen aquí su sede y las procesiones pasan por la plaza. He visto fotos del Cristo de la Clemencia desfilando y la similitud con el Cristo de los Faroles es impresionante.
El cine también ha encontrado este rincón irresistible. Desde películas de los años veinte hasta Franco Zeffirelli rodó aquí escenas para "Callas Forever". Antonio Molina le dedicó una copla que todavía se escucha por los bares del centro.
Si quieres profundizar en todos los detalles históricos, hay una audioguía disponible que cuenta cosas que yo me perdí en mi primera visita. Pero sinceramente, lo mejor es llegar al atardecer, cuando los faroles empiezan a cobrar protagonismo y entiendes por qué este Cristo lleva más de dos siglos conquistando a quien se acerca.
Audioguía Cristo de los Faroles
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