Pompeya lleva casi dos mil años congelada en el momento exacto en que el Vesubio entró en erupción. No es una metáfora: las calles, los mostradores de los bares, los frescos en las paredes y hasta las huellas de los carros en el adoquinado siguen ahí. Pocos yacimientos arqueológicos del mundo te generan esa sensación tan extraña de estar caminando por una ciudad real —porque lo es— que simplemente dejó de moverse.
Qué ver en Pompeya
El yacimiento es enorme. Con cinco a ocho horas puedes cubrir los puntos más importantes sin agobios. Estos son los lugares que no deberían quedarse fuera de tu recorrido.
Macelo de Pompeya
El Macelo de Pompeya era el gran mercado público de alimentación de la ciudad, situado en el ángulo noreste del Foro. Tiene patio central porticado, una fuente para lavar el pescado y tiendas perimetrales. El ingenio constructivo de sus sistemas de drenaje sigue sorprendiendo hoy.
Edificio de Eumaquia
Financiado por la sacerdotisa Eumaquia, este imponente edificio cerraba el lado este del Foro. Fue sede del gremio de tintoreros y lavanderos, y su Pórtico de la Concordia Augusta en mármol es uno de los elementos arquitectónicos mejor conservados de todo el yacimiento.
Thermopolio de Vetutio Plácido
Uno de los más de 150 thermopolia que había repartidos por Pompeya. Este conserva el mostrador en L con las tinajas empotradas para la comida caliente, frescos con Mercurio y Dionisio, y un larario. En su interior se encontró un tesoro de casi tres kilos de monedas.
Depósito de Agua
Situado en el punto más alto de la ciudad, junto a la Porta del Vesuvio, este repartidor hídrico distribuía el agua del acueducto en tres niveles de presión distintos: termas, fuentes públicas y casas privadas. Un ejemplo único de ingeniería hidráulica romana que se conserva en un estado extraordinario.
Casa de Octavio Cuartio
Una villa aristocrática con jardines escalonados y canales artificiales con cascadas, diseñados a imagen de las grandes villas de lujo romanas. Los murales mitológicos y las referencias a la diosa Isis decoran sus estancias. El propietario fue identificado gracias a un anillo de oro hallado durante la excavación.
Cuadripórtico de los Teatros
Originalmente un paseo porticado de 74 columnas dóricas para el público durante los entreactos, reconvertido tras el terremoto del 62 d.C. en cuartel de gladiadores. Se hallaron armas, esqueletos y equipamiento militar. Lo curioso: el mismo espacio que acogía el ocio teatral acabó siendo un recinto castrense.
Fullonica de Estephanus
Una de las lavanderías mejor conservadas del yacimiento, reconvertida desde vivienda privada tras el terremoto del 62 d.C. Los esclavos pisaban las prendas en cubas con solución de orín para limpiarlas. Conserva una prensa de ropa original y forma parte del proyecto Gran Pompeya.
Casa de Sírico
Domus con frescos que representan escenas de la Guerra de Troya. Conserva dos calcos humanos y el famoso molde de un perro encadenado atrapado por la erupción, además de inscripciones electorales en la fachada. Un recordatorio directo y sin filtros de lo que ocurrió aquel día.
Audioguía de Pompeya con Guipock
Recorrer Pompeya sin contexto es perderse la mitad. Sabes que estás viendo un thermopolio, pero no lo que significa que hubiera 150 repartidos por la ciudad. O que el depósito de agua distribuía por niveles de presión. Ahí es donde entra la audioguía de Pompeya de Guipock.
El audio generado de alta calidad está disponible en varios idiomas y con acentos por país: español de España, español de México, español de Argentina, inglés británico, inglés americano, alemán, francés y más. No tienes que conformarte con una versión genérica que no suena como tú.
El mapa guiado por GPS hace el trabajo de orientación por ti. Cuando te acercas a un punto de interés, Guipock te avisa en el móvil para que abras la audioguía de ese lugar. Nada de andar mirando el mapa cada dos minutos ni perderte porque los carteles están en italiano.
Antes de entrar al yacimiento, descarga todo el contenido. La descarga offline te permite usar la app sin datos móviles dentro del recinto —algo que agradecerás, porque la cobertura dentro de Pompeya puede ser irregular. Sin sorpresas en la factura y sin interrupciones.
¿Vas en familia? El código familiar permite que con un solo pago cada miembro del grupo acceda desde su propio móvil, en su propio idioma. Tus hijos en español, tu pareja en inglés, tus suegros en alemán —cada uno a su ritmo, sin pelearse por los auriculares.
Y si llevas niños, el modo niños adapta exactamente los mismos puntos de interés con un lenguaje más accesible, anécdotas pensadas para ellos y una duración más corta. Pompeya puede ser fascinante a cualquier edad: solo hay que contarla bien. La app audioguía Pompeya de Guipock está pensada para que la visita tenga sentido de principio a fin, no solo en los puntos marcados en la guía de papel.









































































